viernes, 4 de marzo de 2011

JUNTO

El proceso de aprender a hablar es muy complicado. No por nada nos tardamos mucho tiempo en poder decir nuestras primera palabras y luego de eso pasa otro muy buen rato para que podamos enunciar frases de varias palabras bien articuladas, es más, hay políticos que se van a la tumba sin poder hacerlo, (poner el nombre de ese político aquí________________________).

Desde pequeño Iñaki ha sido bastante baquetón hay que reconocerlo, se tardó casi año y medio para caminar y para hablar se defiende lo necesario, todavía sin enunciar frase completas dotadas de significado, (poner el nombre de ese OTRO político aquí________________________). He de confesar que eso me da gusto, porque a final de cuentas lo puedo catalogar todavía como bebé. A Diego por ejemplo hace mucho que no le puedo decir así, porque habla a la perfección e incluso dice palabras que muchos adultos ni siquiera tenemos la ilusión de conocer su significado.

El jueves por la noche, Iñaki decidió que ya era tiempo de irse a dormir, lo cual fue milagroso ya que desde hace ya varios meses se ve renuente a acostarse, no le gusta y prefiere a veces dormirse en el suelo que irse a la cama. Una vez en su cama su grito de “Leye” retumbó hasta nuestra recámara. Laura se levantó a atenderlo.

- Así no se piden las cosas – grité yo desde la habitación.

- A ver Iñaki – dijo Laura pacientemente – repite conmigo – le ordenó.

- Leche – dijo Luara

- ‘Leye’ – repitió Iñaki

- Por favor

- ‘Vor’

- Junto

- ‘juto’

Aparentemente tenemos que reforzarle a Iñaki lo que significa la palabra Junto.