viernes, 4 de marzo de 2011

JUNTO

El proceso de aprender a hablar es muy complicado. No por nada nos tardamos mucho tiempo en poder decir nuestras primera palabras y luego de eso pasa otro muy buen rato para que podamos enunciar frases de varias palabras bien articuladas, es más, hay políticos que se van a la tumba sin poder hacerlo, (poner el nombre de ese político aquí________________________).

Desde pequeño Iñaki ha sido bastante baquetón hay que reconocerlo, se tardó casi año y medio para caminar y para hablar se defiende lo necesario, todavía sin enunciar frase completas dotadas de significado, (poner el nombre de ese OTRO político aquí________________________). He de confesar que eso me da gusto, porque a final de cuentas lo puedo catalogar todavía como bebé. A Diego por ejemplo hace mucho que no le puedo decir así, porque habla a la perfección e incluso dice palabras que muchos adultos ni siquiera tenemos la ilusión de conocer su significado.

El jueves por la noche, Iñaki decidió que ya era tiempo de irse a dormir, lo cual fue milagroso ya que desde hace ya varios meses se ve renuente a acostarse, no le gusta y prefiere a veces dormirse en el suelo que irse a la cama. Una vez en su cama su grito de “Leye” retumbó hasta nuestra recámara. Laura se levantó a atenderlo.

- Así no se piden las cosas – grité yo desde la habitación.

- A ver Iñaki – dijo Laura pacientemente – repite conmigo – le ordenó.

- Leche – dijo Luara

- ‘Leye’ – repitió Iñaki

- Por favor

- ‘Vor’

- Junto

- ‘juto’

Aparentemente tenemos que reforzarle a Iñaki lo que significa la palabra Junto.

jueves, 10 de febrero de 2011

El Vocabulario

Como profesor de universidad siempre he considerado que se necesita de un tipo superior de cultura para no ser tragado por lo eternos cuestionamientos de los alumnos. Pienso que nunca es suficiente saber mucho, sino que siempre hay que saber más, por eso es que me gusta la lectura y que siempre trato es estar enterado de todo lo que pasa no sólo en mi entorno, sino en todo el mundo.

Uno de los ámbitos que me gusta desarrollar es el vocabulario. Creo que es bien sabido que las personas cultas tienen un vocabulario mayor principalmente gracias a la lectura. Ahora, no todo en la vida son palabras y a mis alumnos les enseño que como futuros periodistas o comunicadores su tarea principal es transmitir no impresionar. Recuerdo que hace tiempo escuché a un compañero de la estación de radio en la que trabajo decir en una sola frase las palabras Nosocomio y Galeno. Me quedé pensando en su significado y no fue sino hasta que llegué a la propia estación y consulté la página de la Real Academia Española que lo descubrí. Podría enviarlos a investigarlo pero prefiero decirlo ahora mismo, Hospital y Doctor respectivamente. Lo que mi compañero reportero quiso hacer fue impresionar a sus jefes y a la audiencia con su vocabulario, cosa que en radio es un delito mortal por la misma naturaleza fugaz del medio.

Otro ejemplo es la palabra Albornoz, misma que desconocía hasta que leí un libro que la mencionaba, resultó ser la bata de baño del personaje en cuestión, y su significado lo descubrí hasta que me eché un clavado en el diccionario.

En la clase de Producción Radiofónica en la Universidad, enseño a los alumnos la clasificación de la voz por su inflexión, ahí les enseño que la voz de Plata corresponde a jóvenes afables, en cada sesión tengo que decirles que la definición de Afable es Agradable, dulce, suave en la conversación y el trato. No por nada es cierto que el vocabulario promedio de los estudiantes de licenciatura es de no más 1400 palabras siendo la más utilizada la palabra güey, misma que si siquiera es escrita bien por la mayoría de las personas que la dicen.

En el semestre anterior en la Universidad en un examen parcial de la materia de Periodismo Deportivo una de las preguntas fue: “Define que es una hipótesis” de todo el grupo sólo uno de los estudiantes tuvo bien la respuesta.

Como padre siempre me he sorprendido cuando mis hijos dicen una palabra nueva, obviamente por sus edades, las metas de ambos son totalmente distintas, mientras para Iñaki cualquier palabra nueva es un gran avance, Diego me sorprende de repente con palabras que siento que son muy superiores a la edad que tiene.

Hace unas cuantas noches, mientras mi esposa vestía a Diego con su pijama para acostarlo, Diego nos sorprendió a ambos con una nueva palabra en su vocabulario. Mientras yo estaba en el cuarto principal vistiendo a Iñaki, Diego dijo:

- Mamá, tengo una hipótesis

Me levanté como resorte al tiempo que me daba un ataque de risa, me paré en la puerta escuchando la conversación

- Diego, ¿Qué es una hipótesis? – preguntó Laura conocedora del significado de la palabra.

- Ay mamá, pues una idea – contestó Diego muy seguro de sí mismo.

Si bien no es la definición verdadera de la palabra, Diego conocía la esencia de la misma, cosa que ninguno de mis alumnos fue capaz inclusive de contestar en aquel examen.

Lo que me intriga es saber de dónde saca Diego esas palabas que son muy avanzadas para un niño de cuatro años, bien tengo una hipótesis, creo que vienen de…

hipótesis.

(Del lat. hypothĕsis, y este del gr. ὑπόθεσις).

1. f. Suposición de algo posible o imposible para sacar de ello una consecuencia.

lunes, 3 de enero de 2011

Profesiones

Es impresionante darse cuenta de como vamos cambiando generación tras generación. Hoy, en este año 2011 en el que se cumplirán 10 años desde que nos dejó mi abuelo, me pongo a pensar en lo que fue su vida como directivo de Petroleos Mexicanos. De cómo la pasión por su trabajo hizo que varios miembros de su familia se convirtieran en petroleros de escritorio, de vestidos largos y de sacos y corbatas. No se como haya sido, pero en algún momento mi papá tuvo la oportunidad de entrar a Pemex, tuvo en sus manos seguir con el legado que en esos momentos se encontraba construyendo Don Ricardo, como le decían sus compañeros de trabajo a mi abuelo. Mi papá decidió tomar otro camino y dedicarse a la Administración y a la Mercadotecnia. Mi papá declinó entonces ser trabajador de Pemex y se dedicó un rato a los Alimentos, mientras trabajó en Nestlé, otro rato a las telas en Alfombras Tersa y otro buen rato a los cementos con buenos puestos primero en Cementos Anáhuac y luego en Apasco (Hoy Holcim).

Cuando yo nací, no tengo idea que fue lo que pensó mi papá, no se si quería que su hijo se dedicara a la Mercadotecnia como él lo había venido haciendo. Su hijo, o sea yo, fue generando desde pequeño un gran gusto por los deportes, en mucho gracias a Don Ricardo a quien yo le decía Tatayo y a Doña Sara quien con cariño le sigo diciendo Titita. Cuando era pequeño me encantaba el soccer, luego Tatayo sacó sus guantes de baseball y nos dio uno a Edgar, mi hermano y otro a mí y los tres nos poníamos a jugar pelota en frente de su casa. Después, en una comida familiar, un buen día de 1990 descubrí el futbol americano y recuerdo preguntarle a mi otro Abuelo, Paphugo que cuando se jugaba el segundo juego del Superbowl, y él me dijo que en ese deporte sólo había un juego. No lo podía creer, después de que me costara trabajo entender que en la Serie Mundial el título era para el que ganara cuatro de siete juegos, no me cuadraba que el título se decidiera en uno solo. Años después quise ser cronista deportivo.

Así que no me dediqué a la mercadotecnia, pero si a las Comunicaciones, después de haber estudiado la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación entré a trabajar en Grupo Acir y un año después cumplí mi sueño de hablar de baseball en una estación de radio.

Este año se cumplen nueve años desde que puse por primera vez pie en esa radiodifusora, justamente el 18 de enero. Ayer dos de enero tuvimos nuestra última transmisión de futbol americano de la temporada puesto que ésta llegó a su fin. Aproveché y me llevé a mi hijo mayor al trabajo para que viera como se trabaja en cabina. Iñaki, el hijo menor se quedó llorando desconsolado cuando vio que su hermano y su papá salían de la casa sin él, eso fue el punto triste del día.

Pasamos a McDonalds a comprar comida, luego pasamos a Office Depot a comprar un cuaderno y colores para que Diego iluminara en la cabina en caso de que se aburriera. Después llegamos a la estación y Diego jugó solito un buen rato mientras su papá trabajaba. Luego, cuento tuve oportunidad salí con el a Starbucks a comprar un café. Ahí, mientras llevaba a Diego en mis hombros sintiendo el gélido aire de inicios de año, Diego m dijo:

- Papá, me gustó mucho venir a tu otro trabajo

- Diego, a mi me dio mucho gusto que vinieras- contesté con gusto.

Cuando la transmisión llegaba a su final Omar Gómez le preguntó a Diego qué quería hacer cuando fuera grande, Diego contestó que quería hablar de baseball

- ¿En el dio como tu papá? – preguntó Omar de nueva cuenta.

- Si, cómo mi papá – dijo Diego sonriendo.

No se que vaya a ser de Grande, no se si es que va a ser Petrolero, Mercadólogo de la talla de Kotler o bien cronista deportivo. Lo único que me hace feliz es que pueda disfrutar estos momentos con mis hijos, que les gusten los deportes y siempre gocen de buena salud. La profesión que elijan, como las dos anteriores generaciones de Anzalduas, estaré contento siempre y cuando Diego e Iñaki estén contentos.